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Danzas para el Sol e ingresos para las familias

El Inti Raymi o la fiesta del sol es una manifestación cultural de las comunidades andinas que marca el fin de la cosecha y el fin de las lluvias. El 21 de junio de todos los años, se agradece al sol, dador de vida, por los alimentos que produjo la chacra con su ayuda. Allí inicia el verano.

Danza Inti Raymi
Danzantes en honor al Sol

Desde hace algunos años, el calendario de siembras y cosechas, cada vez es menos previsible. Las lluvias duran más o, simplemente, no hay lluvias. El clima ha cambiado. Esto implica que los campesinos deben generar procesos de conocimiento sobre su entorno, mucho más rigurosos, que les permita adaptarse a las nuevas condiciones en las que les toca producir.

Procesos de re-domesticación de las semillas, por ejemplo, están siendo llevados a cabo por las mujeres campesinas, que son sus custodias. Las semillas deben aprender nuevamente a adaptarse a estaciones inciertas, a resistir nuevas plagas, a producir en climas extremos. La adaptación al cambio climático de los ecosistemas, de los que es parte el ser humano, es inminente.

Feria Inti Raymi
Feria de productos agroecológicos

En la provincia de Cotopaxi, las poblaciones guardianas de los páramos, han decido producir agroecológicamente para cuidar el ambiente y, a la vez, para ayudar a enfriar el planeta. A inicios de este año se inauguró la Escuela Provincial de Agroecología de Cotopaxi, con el apoyo de Heifer Ecuador, para reforzar las capacidades en la zona que permitan alcanzar una autonomía tecnológica y financiera y fortalecer la labor de los agricultores familiares campesinos. Este sistema de producción integra componentes agrícolas, pecuarios y forestales para producir alimentos sanos destinados al sustento familiar, y a generar excedentes para el mercado.

Este proceso, apoyado por el proyecto Gestión sustentable de páramos para adaptación al cambio climático, que aporta al fortalecimiento de la cadena de valor de productos de la canasta básica, priorizada por Heifer Ecuador, busca formar productores agroecológicos generadores y replicadores de conocimiento, con un método de aprendizaje de campesino a campesino. Actualmente, se forman 35 productores.

Feria Inti Raymi 2
Exposición de la Escuela de Agroecología

Estos agroecólogos fueron los que llevaron, desde sus comunidades, semillas, frutas, flores de colores, tubérculos, para celebrar el Inti Raymi. El ritual inició bajo la dirección de los Yachaks de la zona de Salcedo, de las comunidades de Leibiza, Chambapongo, Cumbijín y Sacha, ayudados por aprendices de otras comunidades. Se dibujó una chacana (cruz andina) en el piso que marca los cuatro puntos cardinales y conecta el supramundo con la Tierra.

Los productos para celebrar se fueron colocando uno junto al otro, para que guarden las energías, en orden, como en la chacra, el orden para producir, para que las semillas y los alimentos se protejan unos con otros, en equilibrio. Se agradeció a la Pachamama, al sol, a la lluvia y a las semillas por su generosidad.

Pampa mesa Inti Raymi
Pambamesa del Inti Raymi

Se abrió la feria de productos en la que participaron las comunidades de Laguamasa, San Isidro, Toacaso, San Ignacio, San José de Alpamalag y Usicla la Laguna. Vendieron maíz, habas, arvejas, chochos, mellocos, papas, hortalizas, cebolla, harinas de diversos granos, leche y quesos. Se degustaron platos de la gastronomía tradicional como el caldo de mondongo, yahuarlocro, quimbolitos, dulce de zambo y dulce de cabuyo, que se consigue cosechando la miel del ágave azul y que ha servido ancestralmente como reconstituyente posparto.

Las ferias locales son espacios importantes para la comercialización directa de productos al consumidor. Además, son un lugar de educación, que influyen en el consumo de productos agroecológicos en la población urbana. Estos eventos motivan a los estudiantes de la Escuela de Agroecología, brindándoles nuevos espacios de mercado y, también, nuevas cadenas de valor, como la comercialización de abonos orgánicos. Más de 40 familias participaron en la comercialización directa y pudieron vender un promedio de 70 dólares por los diversos productos ofertados.

Las comunidades de San Bartolomé, Pasto Alto, Matango Pucará y Tenería, asistieron en representación de la Escuela de Agroecología, con miel de abeja, abonos orgánicos y bioles, como una forma de demostrar la utilidad de los conocimientos adquiridos durante los módulos de la escuela. También, se apreció la destreza de los artesanos que hacen escobas, tejidos y prendas de vestir que llegaron desde la comunidad San José de Relleno.

Fredy Chicaiza, uno de los estudiantes más entusiastas de la escuela, que está implementando granjas agroecológicas con el apoyo del proyecto Páramo, colaboró junto al grupo de danzantes de la comunidad de Cusubamba, y la asociación de mujeres agroecológicas. Bailes y danzas para el sol, el dador de vida, el que brinda abrigo.

Hay mucho que celebrar en el Inti Raymi, la cosecha ha sido buena a pesar de los cambios bruscos de temperatura. Esta celebración permitirá que la Tierra brinde mejores cosechas en los siguientes años, porque la Pachamama baila con los que la cuidan y está feliz.

Agradecemos al Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), por hacernos parte de esta fiesta en la que participaron más de 17 comunidades, que mostraron la diversidad de productos y agradecieron por la fertilidad de la Tierra e impulsan la agroecología como estrategia para cuidar los páramos y enfrentar el cambio climático.

¡Que viva el Inti Raymi!