1
comentarios
Haz uno

Janneth, una joven mujer, agente de cambio de su comunidad

VIEW THIS CONTENT IN ENGLISH

Janneth Gutiérrez tiene 33 años y dos hijas adolescentes, es una joven socia de Nueva Esperanza, hace 6 años decidió arriesgarse en el negocio lechero; su madre, fue una de las impulsoras de la Asociación hace 26 años. La Asociación de Producción Alimenticia Nueva Esperanza (ASPRALNUES) agrupa a 12 socias y más de 125 proveedores de leche.

ASPRALNUES inició con un grupo de hombres y mujeres, que vieron en el negocio lechero una oportunidad; sin embargo, los hombres fueron abandonando la actividad y solo quedaron las mujeres. Algunos migraron o fueron a trabajar en haciendas, otros fueron a otras provincias. Las mujeres quedaron a cargo de los hijos, la chacra y del Centro de transformación de leche Nueva Esperanza. Hoy, las 12 socias, algunas fundadoras, sus hijas y nietas son las que llevan adelante este negocio.

Red Campesina de Lácteos Cotopaxi
Centro de acopio actual de la Asociación de Producción Alimenticia Nueva Esperanza (ASPRALNUES)

Cuando era soltera, Janneth ayudaba, cuando no podía ir su madre, en los turnos de trabajo en el centro de acopio, le gustaba lo que hacía; luego se casó y dejó de frecuentar la Asociación. Por decisión propia, y para ayudar a las abuelas y las madres que iniciaron con todo el trabajo, volvió a poner el hombro y hoy es la Secretaria de Nueva Esperanza y jefa de planta en el centro de transformación, junto a tres compañeras con las que se turna para completar la actividad durante todo el año. Ella cubre los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre, y su labor es la de garantizar la operación del centro de transformación con la máxima calidad.

La Asociación Nueva Esperanza acopia la leche cruda de sus proveedores a través de un servicio de transporte propio, acopian 2000 litros de leche diarios y venden 700 litros de leche cruda enfriada a la empresa ancla Andina y el resto se transforma en deliciosos quesos tipo Mozzarella, Cheddar, Sánduche y Fresco, que se comercializan en las ciudades de Quito y Latacunga; además, producen queso para la marca Salinerito, muy reconocida por la calidad de sus productos.

La Asociación de Producción Alimenticia Nueva Esperanza (ASPRALNUES)
ASPRALNUES elabora quesos de distintos tipos para mercados de alto valor.

Janneth sabe que para elaborar los mejores quesos se requiere calidad: “Antes teníamos muchas pérdidas sobre todo por el manejo de antibióticos para las vacas, ahora los productores ya saben cómo deben entregar la leche, en baldes de aluminio y cumpliendo las Buenas Prácticas de Ordeño. Fue duro porque en otros lados aceptan nomás cualquier leche, al principio no querían las reglas, pero poco a poco vieron los cambios y estuvieron de acuerdo.”

Con el proyecto Cadena de Valor inclusiva de lácteos las familias accedieron a capacitaciones sobre mejora de pastos, manejo de bovinos, sanidad animal, manejo de la leche cruda y manejo socio empresarial. Estas capacitaciones hicieron que las socias de Nueva Esperanza vieran su negocio con otra mirada. Es por esto que se plantearon hacer una mejora sustancial al centro de procesamiento. Ellas están construyendo, con la ayuda de Heifer Ecuador, un nuevo local para el acopio y transformación de la leche: “Nosotras teníamos la idea de construir, pero no nos atrevíamos, cuando vino Heifer Ecuador nos impulsó para tomar la decisión”.

Nuevo centro de acopio en construcción de ASPRALNUES.
Nuevo centro de acopio en construcción de ASPRALNUES.

Esto permitirá mejorar la calidad el producto, acopiar un mayor número de litros de leche, transformar más cantidad de quesos y, además, comercializar directamente sus deliciosos productos; para para que el nuevo centro se haga realidad Heifer Ecuador ha invertido 30.000 dólares en materiales para la construcción, el resto lo pone la Asociación.

El Centro de acopio Nueva Esperanza compra a 0,39 centavos de dólar cada litro de leche a sus proveedores y vende a 0,42 centavos la leche cruda a la empresa láctea, respetando el precio oficial de la leche. El promedio de litros de leche que provee cada productor a esta asociación es de 15 litros.

Producto de las capacitaciones, su esposo Marco Guanoluisa, Lorenzo Gutiérrez y Enrique Condorcán cumplieron los requisitos para convertirse en promotores veterinarios graduados en la segunda promoción de auxiliares veterinarios, y ahora brindan asesoría a la gente de la zona que necesita. Marco practica la inseminación artificial con sus animales y ya ha conseguido crías con mejora genética: “No criamos toros, solo vacas, mi esposo las insemina. Eso es un ahorro para la familia”

Janneth está contenta con su producción de leche; en este momento tiene en 1 hectárea de terreno, dos vacas lecheras y una ternera. Al inicio del proyecto, sus vacas daban 8 litros de leche, ahora obtiene un mínimo de 16 litros por vaca. Las dos están preñadas, por lo tanto, dan menos leche; sin embargo, en un periodo normal, la vaca más grande le da hasta 20 litros de leche diarios.

Para mejorar la productividad se experimenta con pastos y mezclas para la alimentación de los animales, esos pastos producen 2 o 3 años; por lo tanto, esta mejora representa también un ahorro. La gente estaba acostumbrada a dar un solo pasto, con las capacitaciones se ha logrado modificar esta práctica y también la calidad y cantidad de litros de leche que proporcionan las vacas.

El negocio de la leche es un rubro importante de ingresos para la familia de Janneth, “para mí significa bastante, nosotros no compramos leche, tomamos la nuestra propia y comemos los quesos que hacemos en la Asociación. También producimos en nuestra chacra maíz, papas, hortalizas que las combinamos con los pastos para que no se canse la tierra, y criamos pollos y chanchos todo eso sirve para la alimentación de mi familia.”

“Para mí, producir leche significa que estoy haciendo funcionar el negocio, la materia prima llega al Centro de transformación, con la calidad y cantidad requerida, si el centro no trabaja, el productor se perjudica, es decir tenemos que ir de la mano”. Janneth valora mucho el negocio asociativo, con sus socias analizan las necesidades que tienen y hacen todo para que funcione el negocio, es su responsabilidad.

Janneth y las demás socias tienen mucha fe en el futuro, fortalecer el centro de transformación es su mejor apuesta “cuando tenemos inconvenientes siempre salimos y damos una solución, nunca nos rendimos porque esto no solo va a servir para nosotros sino para muchas personas y para las generaciones que vienen.”

¡Janneth es un motor del Centro de transformación de la Asociación Nueva Esperanza y también, es un motor para su comunidad!

Janneth is an agent of change in her community

VER CONTENIDO EN ESPAÑOL

Janneth Gutiérrez is 33 years old and has two teenage daughters. She is a partner of Nueva Esperanza (New Hope). Six years ago, she decided to take the risk of entering the dairy business. Her mother used to be one of the promoters for the organization 26 years ago. The New Hope Food Production Association (La Asociación de Producción Alimenticia Nueva Esperanza; ASPRALNUES) brought together 12 partners and 125 milk suppliers.

ASPRALNUES was started when men and women saw a business opportunity in the dairy industry. However, the men started to abandon the business, and soon only the women remained. Some of them migrated or went to work on ranches, and others went to other provinces. The women were left in charge of the children, the farm, and the Nueva Esperanza dairy center. Today the 12 partners, some of them founders, their daughters and granddaughters are the ones that are carrying on with the business.

When Janneth was single, she used to go to the dairy center in place of her mother when her mother was not able to go. She liked what she was doing. Later, she married and quit going as much. But she made a decision to go back to the center and help the mothers and grandmothers who started the association. Now she is the secretary of Nueva Esperanza and plant manager, together with three others with whom she rotates the duties with during the year. She covers the months of February, May, August, and November, and her job is to ensure that the plant is run with the maximum quality and efficiency.

The Nueva Esperanza Association collects the raw milk from their providers through their own transport service. They collect 2,000 liters of milk per day and sell 700 liters of chilled raw milk to the Andina business, and the rest of it is transformed into delicious cheeses such as mozzarella, cheddar, sánduche, and fresco. These cheeses are sold in the cities of Quito and Latacunga; furthermore, they produce cheese for the Salinerito brand, which is well known for their quality products.

Janneth knows that in order to create the best cheese, quality is required. “Before, we had a lot of losses, mostly due to poor management of antibiotics for the cows. Now, the producers know how they need to deliver the milk: in buckets of aluminum, since this in in compliance with the best milk practices. This was difficult because other places accepted any milk. At first, they didn’t want to follow the new rules, but gradually they saw the benefits and agreed.”

In this project, the beneficiaries agreed to trainings on pasture improvement, cattle management, animal health, raw milk management, and how to handle business partners. These trainings were done so that the partners of Nueva Esperanza could see their business with new eyes. This is why they were asked to consider making a substantial improvement to their processing center. They are building, with the help of Heifer Ecuador, a new location for the collection and transformation of the milk. “We were thinking of building it, and then with the help of Heifer Ecuador, we were able to actually make this decision and move forward with construction.”

This helped to improve the quality of the product, collect more liters of milk, transform more milk into cheese, and market their delicious products directly to the public. To make this happen, Heifer Ecuador invested $30,000 in construction materials, and the rest of the funds were provided by Nueva Esperanza.

Nueva Esperanza bought the raw milk from their providers at $0.39 and sold it for $0.42. The average number of liters per person for this association is 15 liters.

Due to the trainings, Janneth’s husband Marco Guanoluisa, and also Lorenzo Gutiérrez and Enrique Condorcán completed the requirements to become veterinarian promoters and are now able to provide advice to the people of the community. Marco practices artificial insemination with his animals and has already been able to breed animals with genetic improvements. “We don’t breed bulls, only cows. This is a type of savings for the family,” Janneth says.

Janneth is happy with her milk production; she currently has one hectare of land, two milk cows, and one calf. Before, her cows produced 8 liters of milk, but now she receives a minimum of 16 liters per cow. Right now, both cows are pregnant, so they are producing less milk. But during a normal period, the biggest cow produces 20 liters of milk per day.

To improve productivity, the family experimented with different fodder and feed mixes for the animals. The fodder produces for two to three years so it’s also a savings for the family. The farmers are accustomed to only using one type of fodder, but with the trainings they have modified this practice and now their cows are producing a higher quality and quantity of milk.

The income that comes from the diary business is very important for Janneth and her family. “For me, it means a lot. We don’t need to buy milk anymore because we can drink our own, and we eat the cheese that the association makes. We also produce our own corn, potatoes, and vegetables that we combine with the fodder so as not to tire the soil. We also raise chickens and pigs. All of this enables my family to be fed,” Janneth says.

“For me, producing milk means I am helping the business to function. The milk arrives at the transformation center, with the quality and quantity required. If the center doesn’t function well, then the producers are also harmed because we work hand in hand,” Janneth comments. She values the associative businesses; with her business partners, she analyzes the needs that they have and does everything needed to run the business.

Janneth and the other business partners have a lot of faith in the future. Strengthening the transformation center is their best bet. “When we have drawbacks, we always come up with a solution. We never give up because this doesn’t just benefit us, but it benefits a lot of people in the community and will for generations to come,” she says.

Comentarios (¿Quieres escribir uno?)


    Warning: call_user_func() expects parameter 1 to be a valid callback, function 'bedomax_comment' not found or invalid function name in /nfs/c08/h01/mnt/116811/domains/heifer-ecuador.org/html/wp-includes/class-walker-comment.php on line 174

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>