Voluntariados

Deseas ser  voluntario en Heifer Ecuador?

Heifer Ecuador recibe anualmente el apoyo de varios voluntarios y voluntarias nacionales y de otros países del mundo, estudiantes universitarios que en su compromiso por ayudar a construir mejores días de justicia y equidad toman contacto con Heifer Ecuador.  El  voluntario o voluntaria que tome la decisión de colaborar con la misión y visión institucional, adicional a todo su esfuerzo que pone para apoyar la ejecución de los proyectos, vivirá una experiencia intensa y emocionante, contribuirá a que mas familias en el país mejoren sus condiciones de vida, logrará que más familias sonrían, podrá sembrar esperanza, compartirá sus conocimientos y aprenderá de la gente del Ecuador.  El tiempo mínimo de trabajo como voluntario o voluntaria de Heifer Ecuador es de 6 meses.

Experiencia de Amanda Mathies (EE.UU) , agosto 2015

Amanda Mathies

He tenido el privilegio de trabajar con Fundación Heifer Ecuador en la provincia de Cotopaxi por tres meses. Mi investigación se centró en la medición del capital social utilizando análisis de redes sociales. Heifer ha trabajado durante mucho tiempo en la construcción de capital social, pero medirlo ha sido un reto.

Cada día viajaba a Pastocalle, donde trabajaba con la organización COCPROP que colabora con Heifer. Aunque los días eran similares, encuestando a los beneficiarios, siempre habían cosas nuevas. Tenía ganas de interactuar con la gente. Sus historias siempre me motivaron y su hospitalidad era diferente a todo lo que había experimentado antes.

Nunca olvidaré mi primer encuentro con Don Francisco y su esposa Doña Tránsito. Fui a su casa para llevar a cabo uno de mis estudios, pero antes de empezar, ellos quisieron mostrarme su tierra. Tienen cuyes, chanchos, vacas, conejos, gallinas y una granja agroecológica, me quedé impresionada. Al decirles que era vegetariana, Don Francisco comenzó a cosechar productos de su chacra para regalarme. Era tan lindo ver cuánto estaban dispuestos a compartir y mostrar la auténtica cultura amable del Ecuador. Me dieron la bienvenida como si fuera de la familia, con un fuerte abrazo y una gran sonrisa.

Durante mi trabajo con Heifer Ecuador, era obvio que la gente era su preocupación más importante. Durante mis últimos días en Ecuador, erupcionó del volcán Cotopaxi, cerca a Pastocalle. Las ceniza llenó el aire y muchos de los animales en el pueblo se enfermaron. Heifer no tardó en responder y ayudar a las personas a encontrar una solución para sus animales. La preocupación por la calidad de vida de las personas con las que trabajan y otros, en general, es profunda.

Como mi tiempo en Pastocalle llegó a su fin, me quedo con recuerdos increíbles y una experiencia que me muestra lo que la organización hace para “superar el hambre y la pobreza”. Estoy agradecida con todos los que me ayudaron durante mi investigación y con Heifer Ecuador por darme la bienvenida con los brazos abiertos.

Experiencia de Clémentine Moriceau (Francia), abril 2012

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En 2011, me fui a Ecuador de voluntaria en el marco de mis estudios: salí de Francia con mi maleta de conocimientos bien teóricos sobre la cooperación al desarrollo, a enfrentarme con la “realidad”… Y pues, un año después, en 2012, estoy de vuelta en Ecuador, esta vez con otros proyectos, pero saludando a cada uno de los compañeros de las organizaciones con quien había trabajado el año anterior…! Y qué bueno ver que no se altero la confianza, no se borro el recuerdo. 

Los meses que pasé de voluntaria en HEIFER Ecuador me aprendieron muchísimo sobre el mundo de las organizaciones campesinas, así como sobre temas nuevos para mí, como el de la agroecología. Durante seis meses, me fui de organización en organización, por la Sierra central, tratando de ayudar con la gestión del proyecto Compartir de Recursos. Me gusto mucho la relación con los compañeros de las organizaciones campesinas, dirigentes y promotores, se fue fortaleciendo la relación, con más confianza y mucha curiosidad por ambas partes. También descubrí en HEIFER un equipo humano muy convencido y comprometido con las organizaciones con las cuales trabaja. Más allá del proyecto, son debates y reflexiones con las organizaciones campesinas sobre valores, sobre lo que es la soberanía alimentaria, la agroecología, la comercialización a nivel local, la recuperación de culturas y cultivos sanos y originarios. Debatir de todo eso con los compañeros campesinos alrededor de un plato de comida hace parte de mis mejores recuerdos. Compartir con este equipo de personas me cambio muchísimo, no solo en mi manera de pensar el desarrollo, la cooperación con las organizaciones campesinas, sino también en mi manera de comportarme yo misma estando en Europa (mi manera de consumir, de alimentarme…etc.). Ahora, me toca construir una vida en adecuación con lo vivido y aprendido durante esos seis meses!

Experiencia de Julia Escriva Perales (España), abril 2010

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Pensar que hasta el último día no entregué la solicitud de la beca, que tenía dudas y miedo… Me habría arrepentido de no hacerlo por lo que ahora no me arrepiento de haberla solicitado, haberla aceptado y poder vivir esta experiencia al lado de gente estupenda que me ha tratado como una más del equipo, como parte de la familia.

No podría haber aprendido mejor sobre la agroecología, sobre el desarrollo en la vida real de ésta, que viéndolo de forma directa y contándomelo gente que realmente está llevando a cabo el desarrollo de las prácticas agroecológicas. Campesinos e indígenas que luchan por sus tierras, por La Madre Tierra, y que no les hace falta nada más que su fuerza de trabajo, su voluntad para sobrevivir, que son autosuficientes.

El tiempo pasó demasiado rápido, ahora pienso que me hubiese gustado poder disfrutar de esta experiencia durante más tiempo, nunca habría un demasiado, porque cada día es diferente y se disfruta cada uno de ellos, rodeada de personas fabulosas, a las que he cogido mucho cariño.

Estoy contenta de haber podido conocer a todos los compañeros que participaron en los procesos de Capacitación en Agroecología, que luchan por un sueño, por su vida y por la de la Madre Tierra.

Gracias por todo lo que aprendí de ustedes, por todo lo que me aportaron tanto personal como profesionalmente.

Gracias por hacerme ver más allá de lo que dicen los libros, por ver la realidad