Soberanía Alimentaria

Es el derecho que tienen los Estados y los pueblos a determinar políticas  agrarias soberanas, encaminadas a defender la pequeña producción campesina, así como el deber de garantizar la satisfacción del derecho humano a la alimentación de toda la población, desde las características culturales de los pueblos.

La soberanía alimentaria prioriza la producción agrícola local para alimentar a la población, por el cual se convierte en un imperativo el impulsar el acceso de los y las campesinos a la tierra, el agua, las semillas, biodiversidad y a sus recursos productivos.

También alude a la capacidad e las comunidades y de los pueblos de controlar el tipo y variedad de alimentos que se producen y se consumen y al mismo tiempo controlar cómo se producen estos alimentos. Implica entonces la defensa de la pequeña economía campesina.

La soberanía alimentaria favorece la soberanía económica, política y cultural de los pueblos y está necesariamente articulada a propuestas de desarrollo que privilegien la vida. Además garantizar el acceso de toda la población a alimentos sanos.