
Como parte de su compromiso con la soberanía alimentaria y el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Fundación Heifer Ecuador inauguraron una nueva cámara térmica para la macropropagación de musáceas en la isla San Cristóbal.
La dotación de la infraestructura forma parte de las acciones del proyecto “El Futuro de la Alimentación: Construyendo Sistemas Alimentarios Sostenibles en Galápagos”, iniciativa que busca fortalecer las capacidades productivas, organizativas y comerciales de las familias agricultoras de la provincia.
La cámara térmica representa un avance significativo para el sector agrícola local, ya que permitirá la reproducción y obtención de plántulas sanas de musáceas, grupo de cultivos que incluye plátano, orito, guineo y otras variedades de gran importancia para la alimentación de las familias galapagueñas.

Estos productos agrícolas constituyen un componente fundamental de la seguridad alimentaria local y aportan significativamente a la nutrición de niños, niñas y adolescentes. Gracias a esta tecnología, será posible producir material vegetal libre de insectos, plagas y enfermedades, que mejoran la calidad de las plantas utilizadas por los productores y contribuyen al incremento de la productividad agrícola de manera sostenible.
La infraestructura estará disponible en la finca Santa Mónica y funcionará como un centro de apoyo para todos los 413 productores y productoras agrícolas, quienes administran un total de 546 unidades de producción del cantón San Cristóbal, que facilita el acceso a plántulas de alta calidad para fortalecer los sistemas productivos locales.
Durante el evento también se entregaron ocho tanques de 200 litros para la producción de bioinsumos, carpas destinadas a actividades comunitarias, así como computadoras que contribuirán al fortalecimiento de la gestión técnica del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Además, se iniciarán procesos de capacitación para el aprovechamiento de esta infraestructura.

Las autoridades destacaron que esta inversión representa mucho más que infraestructura y equipamiento. Constituye una apuesta por el fortalecimiento de la soberanía alimentaria, el desarrollo rural y el bienestar de las familias agricultoras, y un reconocimiento del papel fundamental del sector productivo en el futuro de las islas.
La alianza entre ambas instituciones reafirma el compromiso de seguir impulsando oportunidades para los productores locales, promoviendo sistemas alimentarios sostenibles que contribuyan al desarrollo económico, social y ambiental de Galápagos.
Porque el futuro de Galápagos también se cultiva desde el campo, y cuando cuidamos la tierra, la tierra cuida de nosotros.
